Flujo
El alma no conoce palabras
El alma reconoce el amor sin pruebas.
La belleza de otra ciudad Hoy no me alcanza a emocionar, Este día quedó incompleto, Solo el reloj me hace avanzar. Me hace falta tu sonrisa, La más brillante que encontré, Tu mirada que me abriga, Tu voz… tu mano… tu calidez. Dicen que es costumbre, O miedo a la soledad. No… Mi alma no conoce Esa forma de nombrar. Porque el alma siempre sabe Dónde quiere descansar, Y no entiende las teorías Que inventamos por pensar. El alma siente dónde vive Aquello que llama hogar, El alma duele cuando falta, Cuando algo no está en su lugar. El alma grita si es ajeno, Y guarda silencio al llegar, Dime entonces quién decide… ¿Quién le puede ordenar? No terminé de amarte hoy, Ni de escribir mi canción, No terminé de comprender Lo que escondía tu mirada Ayer… mañana… y hoy. Saldré temprano hacia un mundo Que aún aprende a despertar, Un mundo frío, distraído, Que olvidó cómo escuchar. Solo mi alma conoce El camino de volver, Dejando atrás la tristeza Como el polvo al anochecer. Basta ya… No quiero seguir viviendo Con abrazos a mitad, Con palabras incompletas, Con silencios por llenar. Solo quiero estrechar Tu alma junto a mi pecho, Decirte simplemente: Te amo. Sin razones. Sin argumentos.