Despues

Un gesto callado

El silencio y la suavidad son más fuertes que el grito.

El mundo enseña dureza,
Como una roca frente al vendaval,
Ser veloz como la avalancha,
Rompiendo su propio camino al pasar.

Ser firme como el trueno
Entre el ruido de la ciudad,
No rendirse como el océano,
Golpeando la costa sin descansar.

Mirando la fuerza de los elementos,
Intentando comprender su verdad,
No corras detrás de las respuestas,
Los detalles no debes dejar.

Es más fácil gritar contra el viento,
Es más fácil borrar y olvidar,
Pero el mundo te enseña a escuchar
Un arroyo en medio del pinar.

Las palabras vuelan
Como piedras al caer,
Todos quieren ser eco de ellas,
Y pocos silencio aprender.

Las aves que cruzan el cielo
Son pensamientos buscando altura,
Siempre persiguiendo horizontes,
Siempre soñando otra aventura.

Pero la verdad camina contigo,
No vive en estrellas al mirar,
Las ideas pueden tocar el cielo,
Pero sin sentir no llegarán.

Mira las montañas quietas,
Sin destruir el valle al pasar,
Para no herir a nadie
No hace falta el corazón congelar.

Es más fácil gritar contra el viento,
Es más fácil borrar y olvidar,
Pero el mundo te enseña a escuchar
Un arroyo en medio del pinar.

Las palabras vuelan
Como piedras al caer,
Todos quieren ser eco de ellas,
Y pocos silencio aprender.

A veces la humanidad
No es un grito ni una verdad,
Es un gesto pequeño y sencillo,
Que permanece en la oscuridad.

Como hojas llevadas por otoño,
Como recuerdos de algún lugar,
Como caminos casi olvidados
Que aún nos vuelven a llamar.

El atardecer no discute con la noche,
Ni el amanecer combate la oscuridad,
Y nadie se detiene a contar
Cuánta luz queda en la inmensidad.

Un gesto pequeño e invisible
Puede dejar calor al pasar,
Como un rayo de sol entre las nubes,
Como el viento que las hace cambiar.

Y así como cambia las formas del cielo,
También transforma tu forma de mirar.